Sólo incluyo esta entrada para felicitarles por su trabajo, porque la música inundó la sala de puro barroco: el contraste entre fortes y pianos, el lirismo de las melodías de los motetes, interpretados por la soprano Raquel Lojendio, la velocidad de las notas, el dramatismo, el efectismo. La música barroca es fácil de escuchar, porque las cadencias están muy marcadas, los ritornellos son un guiño al espectador, los ritmos muy claros. Forma Antiqva toca sin miedo y saca partido a esta teatralidad. Me gustó mucho.
Aquí les dejo una entrevista que les hicieron previa al concierto.
Un abrazo y hasta mañana... ¡Una nueva entrada pide paso!
Naturaleza muerta con instrumentos musicales, E. Baschenis (1617-1677)

